viernes, 18 de junio de 2010

Historias de la emigración

In Memoriam: José Saramago Historias de la emigración

Por José Saramago

Que tire la primera piedra quien nunca haya tenido manchas de emigración ensuciándole el árbol genealógico… Tal como en la fábula del lobo malo que acusaba al inocente corderito de enturbiarle el agua del riachuelo donde ambos bebían, si tú no emigraste, emigró tu padre, y si tu padre no necesitó mudar de sitio fue porque tu abuelo, antes que él, no tuvo otro remedio que irse, cargando la vida sobre las espaldas, en busca del pan que su tierra le negaba. Muchos portugueses murieron ahogados en el río Bidasoa cuando, noche oscura, intentaban alcanzar a nado la orilla de allá, donde se decía que el paraíso de Francia comenzaba. Centenares de miles de portugueses tuvieron que someterse, en la llamada culta y civilizada Europa de más allá de los Pirineos, a condiciones de trabajo infames y a salarios indignos. Los que consiguieron soportar las violencias de siempre y las nuevas privaciones, los sobrevivientes, desorientados en medio de sociedades que los despreciaban y humillaban, perdidos en idiomas que no podían entender, fueron a poco a poco construyendo, con renuncias y sacrificios casi heroicos, moneda a moneda, centavo a centavo, el futuro de sus descendientes. Algunos de esos hombres, algunas de esas mujeres, no perdieron ni quieren perder la memoria del tiempo en que tuvieron que padecer todos los vejámenes del trabajo mal pagado y todas las amarguras del aislamiento social. Gracias les sean dadas por haber sido capaces de preservar el respeto que debían a su pasado. Otros muchos, la mayoría, cortaron los puentes que los unían a las horas sombrías, se avergonzaron de haber sido ignorantes, pobres, a veces miserables, se comportan, en fin, como si una vida decente, para ellos, solo hubiese comenzado verdaderamente el día felicísimo en que pudieron comprar su primer automóvil. Esos son los que estarán siempre dispuestos a tratar con idéntica crueldad e idéntico desprecio a los emigrantes que atraviesan ese otro Bidasoa, más ancho y más hondo, que es el Mediterráneo, donde los ahogados abundan y sirven de pasto a los peces, si la marea y el viento no prefieren empujarlos hasta la playa, mientras la guardia civil no aparece para levantar los cadáveres. Los sobrevivientes de los nuevos naufragios, los que pusieron pie en tierra y no fueron expulsados, tendrán a su espera el eterno calvario de la explotación, de la intolerancia, del racismo, del odio por su piel, de la sospecha, de la humillación moral. El que antes había sido explotado y perdió la memoria de haberlo sido, explotará. El que fue despreciado y finge haberlo olvidado, afinará su propia manera de despreciar. Al que ayer humillaron, humillará hoy con más rencor. Y ahí están, todos juntos, tirándoles piedras al que llega a la orilla de acá de este Bidasoa, como si nunca hubiesen emigrado ellos, o los padres, o los abuelos, como si nunca hubiesen sufrido de hambre y de desesperación, de angustia y de miedo. En verdad, en verdad os digo, hay ciertas maneras de ser feliz que son simplemente odiosas.



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martes, 1 de junio de 2010

Q'Orianka Kilcher arrestada por protestar contra Alan Garcia

Qorianka es arrestada por protestar en la CASA BLANCA




Defensores de indígenas peruanos protestan visita de García a Casa Blanca

01 de Junio de 2010, 08:14pm ET
WASHINGTON, 1 Jun 2010 (AFP) -

Una veintena de defensores de los pueblos indígenas peruanos protestaron este martes la visita del presidente Alan García a la Casa Blanca con motivo de su primera reunión oficial con el mandatario estadounidense Barack Obama, constató la AFP.

Una activista, Q'Orianka Kilcher, se encadenó durante unos minutos a la reja del lado norte del complejo presidencial, lo que obligó a cerrar el paso peatonal en esa calle, muy frecuentada por los turistas.

Los bomberos lograron cortar la cadena y la simpatizante de Amazon Watch fue detenida por la policía.

La protesta tuvo lugar en recuerdo de la muerte de 10 indígenas en la localidad de Bagua hace casi un año, cuando bloqueaban una carretera, incidentes en los cuales también murieron 24 policías.

Los indígenas protestaban por una serie de decretos del gobierno de Alan García para facilitar el desarrollo y explotación petrolera en la Amazonía.

fotos : Amazon Watch

jueves, 22 de abril de 2010

AVATAR EN LA AMAZONÍA




La apasionante historial “real” de James Cameron, el director del filme “Avatar”, que ha decidido combatir en Brasil la construcción de una presa que altera el medio ambiente.

Vinieron de los lejanos extremos del Amazonas, viajando en pequeñas embarcaciones y canoas por hasta tres días para hablar sobre su destino. James Cameron, el titán de Hollywood, estaba parado frente a ellos con rayas naranja de guerrero pintadas sobre su rostro, comparando las amenazas en sus tierras con una víbora que devora a su presa.

“La serpiente mata sofocando muy lentamente”, sostuvo Cameron ante más de 70 indígenas, algunos de los cuales sostenían lanzas, flechas y arcos, debajo de un árbol a lo largo del río Xingú. “De esta forma, el mundo civilizado se come lentamente al bosque y se lleva consigo el mundo que ahí solía estar”, agregó.

Como para poner de relieve ese punto, a los pocos segundos cayó una venenosa serpiente verde de un árbol, apenas a unos cuantos pasos de donde estaba sentada la esposa de Cameron sobre un tronco. Retumbaron los gritos. Los pobladores se diseminaron. Mataron a la serpiente.

Después, líderes indígenas empezaron una danza de apreciación, la cual terminó en la embarcación que se llevó a Cameron lejos de ahí. Durante todo ese tiempo, Cameron bailó cojeando, sacudiendo una lanza, usando un penacho de jefe de plumas amarillas y blanco sobre la cabeza.

En los 15 años transcurridos desde que escribió el guión de “Avatar”, su relato épico de codicia versus naturaleza, dijo Cameron, se había vuelto un ávido ambientalista. Con todo, destacó que hasta su viaje al Amazonas brasileño el mes pasado, su defensa se limitaba mayormente a la manera ambientalmente responsable con que intentaba llevar su vida: energía solar y eólica alimentan su hogar en Santa Bárbara, afirmó, y tanto él como su esposa conducen vehículos híbridos y hacen su propia jardinería orgánica.

“Avatar” -y sus casi 2.700 millones de dólares en ventas de boletos por todo el mundo - ha cambiado todo eso, inundando a Cameron con felicitaciones por ayudar a “integrar emocionalmente” temas ambientales y exhortos para que la gente se involucre más.

Ahora, asegura Cameron, ya se sintió motivado a entrar en acción, a expresarse en contra de la destrucción ambiental en el horizonte que pone en peligro a grupos indígenas por todo el mundo; una causa que está alimentando su ira interna e inspirando su trabajo en una secuela de “Avatar”.

“Cualquier experiencia directa que tengo con pueblos indígenas y la dificilísima situación que viven pudiera alimentar la naturaleza de la historia que elijo contar", expresó. “De hecho, casi seguramente lo hará”. Al referirse a su viaje al Amazonas, agregó: “Eso sencillamente me enfurece más”.

Cameron está tan molesto, de hecho, que dijo que planeaba regresar al Amazonas esta semana, esta vez con Sigourney Weaver y cuando menos otro integrante del elenco de “Avatar” siguiéndolos.

El enfoque gira en torno a la enorme presa Belo Monte planeada por el gobierno brasileño.

Sería la tercera mayor del mundo, y grupos ambientalistas dicen que inundaría cientos de kilómetros cuadrados del Amazonas y secaría un tramo de 100 kilómetros del río Xingú, devastando a las comunidades indígenas que viven a lo largo de su orilla. Durante varios años, el proyecto estuvo archivado, pero el gobierno ahora planea llevar a cabo una subasta el 20 de abril, a fin de otorgar contratos para su construcción.

Para el director, detener la presa se ha convertido en una nueva cruzada personal*, la cual lo hizo llegar a este lugar mientras dirigentes indígenas de 13 tribus sostienen un consejo especial para discutir sus opciones de último recurso.

Fue la primera visita de Cameron al Amazonas, notó, aun cuando fundamentó el planeta ficcional de “Avatar” en bosques tropicales del Amazonas. De cualquier forma, descubrió que las similitudes de la vida real con los temas de su película eran innegables.

La presa es un “clásico ejemplo del tipo de cosa que nosotros mostramos en Avatar: la colisión de la visión tecnológica de una civilización para el progreso a expensas del mundo natural y las culturas de los pueblos indígenas que ahí viven”, comentó.

Cameron dijo que le escribiría una carta al presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, exhortándolo a que reconsidere la presa, amén que presionaría para reunirse con el presidente. “Ellos tienen que escuchar a estas personas”, afirmó.

Cameron, de 55 años de edad, conoció por primera vez esta causa en febrero, después que le hubieran mostrado una misiva de organizaciones de activismo y grupos de nativos americanos diciendo que deseaban que Cameron destacara “las verdaderas Pandoras del mundo”, en referencia al exuberante mundo bajo ataque en su filme.

Atossa Soltani, el director ejecutivo de Amazon Watch, quien lo acompañó en su viaje el mes pasado, dijo que Cameron se había motivado ante la idea de aprender más, diciendo que había crecido en los bosques canadienses e incluso había acumulado miles de horas debajo del agua, explorando los océanos del mundo. En cuanto a la aventura de Cameron en el Amazonas, empezó con ciertas dificultades.

La embarcación en que viajaba a la aldea se inundó cuando una manguera se desconectó. Cameron contribuyó, tomando un cubo de plástico para ayudar a sacar el agua durante unas cuantas horas y bajo el candente sol de mediodía, comentaron tanto él como otras personas que estuvieron en el bote.

Muchos de los dirigentes indígenas con los que planeaba reunirse nunca habían oído de él, ya no digamos visto su película. Todo lo que sabían era que “un poderoso aliado” estaría presente en su reunión, dijo Soltani.

Así que, la noche previa a la llegada de Cameron y su esposa, Suzy Amis, acompañados por tres guardaespaldas, aproximadamente una docena de pobladores locales se reunió en la casa de José Carlos Arara, el jefe de la tribu arara en esta localidad, para ver un DVD de “Avatar”.

“Lo que ocurre en la película es lo que está ocurriendo aquí”, opinó Arara, de 30 años.

La mañana después a la llegada del grupo de Cameron en la aldea, Arara los guió en una caminata a través del bosque tropical. Cameron, casi reflejando a los cautivados científicos de su filme, estaba tranquilo pero con los ojos bien abiertos, formulándole preguntas al jefe acerca de la fauna y flora local y las costumbres tradicionales de los indígenas. En pocos segundos, el jefe le enseñó cómo podía fabricar abrazaderas para los tobillos con hojas, las cuales le podían servir para escalar un árbol de azaí.

Más tarde, los líderes invitaron a Cameron a que participara en su reunión. Se sentó en un pequeño pupitre de madera mientras ellos formulaban discursos condenando la inminente presa y al gobierno brasileño. Al parecer, a Cameron se le salieron las lágrimas cuando algunos dirigentes dijeron que estarían dispuestos a morir para detener la presa.

Finalmente, le pidieron a Cameron que hablara. Se paró y elogió a los líderes en torno a su unidad, diciendo que necesitaban combatir esfuerzos gubernamentales con miras a dividirlos y debilitar su resistencia: “Eso es lo que puede detener a la serpiente; eso es lo que puede detener a la presa”, enfatizó.

Una ola de aplausos estalló entre los concurrentes. Cuando la verdadera serpiente cayó del árbol, el director parecía impertérrito. Después de acallarlos con un movimiento de manos, los dirigentes indígenas le agradecieron con presentes. Uno le dio una lanza, otro un collar de semillas negras y rojas. Otro más, el Jefe Jaguar de la nación de los cayapo, una de las más respetadas de Brasil, le dio su tocado antes que empezaran las danzas en honor de Cameron.

“No es como si existiera presión sobre mí de cualquier tipo”, dijo, medio en broma, momentos antes de abordar la embarcación. “Estas personas realmente esperan que yo haga algo con respecto a su situación. Tenemos que intentar parar esta presa. Todo su estilo de vida, su sociedad como la conocen, depende de ello”. Por Alexei Barrionuevo - The New York Times News Service. 2010

martes, 20 de abril de 2010

Siguiendo su línea de crítica social acaba de presentar un extraño proyecto llamado 'This is not a movie', una película que cuenta con Edward Furlon (el niño de Terminator 2), Peter Coyote y Slash a cargo de la banda sonora. · Trailer: Movie
Sinopsis: 'Ante la inminente llegada del fin del mundo, Pete Nelson (Edward Furlon) se encierra en un hotel de Las Vegas. Alli tratará de comprender su verdadero ser, distorsionado por la influencia de la television, la desinformación y la saturación mediática. Un viaje irreal, psicodéllico y apocaliptico, donde nada es lo que parece.'



http://www.radiomundial.com.ve/yvke/n... (AQUI ESTA EL DOCUMENTAL COMPLETO 97 MIN) El documentalista mexicano Olallo Rubio dirigió en 2007 un interesantísimo documental, llamado "Y tú, ¿cuánto cuestas?"

Y el título es más que apropiado, porque el documental se pregunta si nos estamos volviendo mercancías y si la influencia del modelo económico de Estados Unidos nos está perjudicando. "La ídea de la película surgió de la lectura de las obras de Noam Chomsky. Busco cuestionar si realmente somos mercancía".

Dice Rubio en una entrevista a La Jornada: "Surgió después de leer mucho a Noam Chomsky y de experiencias personales; me di cuenta de que Estados Unidos es el imperio más siniestro en la historia de la humanidad, pero al mismo tiempo le tengo cariño".

En estricto sentido ¿Y tú cuánto cuestas? no es un documental convencional, más bien corresponde a un subgénero inclasificable, ya que combina tonos y vertientes discursivas, entrevistas con gente común elegida al azar, parodias televisivas y segmentos animados con distintas técnicas. Refiriéndose a las críticas que ha recibido su trabajo Olallo refiere: "La gente es muy prejuiciosa: antes, cuando me dedicaba a la locución decían que era el Howard Stern mexicano, porque echaba desmadre; ahora que hago un documental que toca ciertos temas políticos me comparan con Michael Moore, pero son opiniones que se basan en las referencias cinematográficas muy limitadas. Mi trabajo se parece más a Monty Python, al trabajo que hice en Radioactivo y a los documentales de Oliver Stone. Además hice el documental porque me di cuenta de que todo el tiempo estamos viendo hacia Estados Unidos. Yo, después de vivir y abrazar la cultura gringa, festejarla como lo máximo, darme cuenta de lo que ha hecho su gobierno me choqueó y entré en una crisis de identidad y este es el resultado".

Dando una vuelta de tuerca a este mismo asunto agrega: "Los gringos que la han visto, agentes de ventas y posibles distribuidores, la consideran antiestadunidense, pero los mexicanos no la consideran así; creo que es una cosa de percepciones que quien la ve la complementa con su propia información".

jueves, 25 de febrero de 2010

Domingo de teta y sustos

César Hildebrandt, La Primera

Hace unos días hice lo que había aplazado durante largos meses: ver “La teta asustada”, la película peruana más exitosa y reconocida de todos los tiempos, una obra que, sin ninguna duda, debe tener méritos y excelencias que este columnista, por alguna razón entre las que no se encuentra la cicatería, no pudo (o no supo) encontrar.
Como alguna vez he confesado, soy un viejo cinéfilo que ha pasado grandes momentos de su vida viendo películas de todos los estilos, todos los géneros, todos los directores y todas las calañas.
Me había resistido a ver “La teta asustada” porque temía que no me gustara (“Madeinusa” me había parecido un buen intento fallido) y porque, si así sucedía, tendría que escribirlo y no callarme como hacen tantos a la hora de mirar la dirección de los vientos.
Y al no callarme –pensé- tendría que enfrentar el callejón oscuro de los adocenados y los nacionalistas del culo que están viendo “antipatriotas” hasta en la sopa (en la sopa de Acurio por ejemplo, que es, como se sabe, sagrada).
De modo, que compré “La teta asustada” en una versión formal –soy de los que jamás compra piratería: no soy un “peruano cabal”- y la vi. Quiero decir, la vimos.
Cuando aparecieron los créditos finales no sabía a qué espectáculo había asistido: ¿era sólo una mala película o era el resumen más brioso de la huachafería vagamente progre y de exportación, esa que PromPerú podría auspiciar junto a algunas ruinas sobreestimadas?
Vamos a ver. Los actores de “La teta asustada” no son buenos y al no ser buenos no sostienen una historia hiperbólica que hubiera requerido un registro realista que compensara tanto exceso. ¡Y es que el realismo incluye también lo actoral y eso es algo que el cine sudamericano, con algunas excepciones, no logra entender!
La fotografía de “La teta asustada” combina las postales distantes, los planos abiertos de un observador frío, con algunos primeros planos voluntaristamente dramáticos y sin sentido y con encuadres gaudianos, retorcidos y amputadores. ¿Fue un aporte al cubismo que hubiese brazos cortados, contraplanos a media caña, manitas sin antebrazos, codos sueltos?
La película es un tour para catalanes y berlineses perversones en torno a un país trágico que Claudia Llosa se ha empeñado en hacer cómico (y, claro, así, en clave de humor negro y de sal gruesa, elude rozar siquiera el origen de todo: la raíz social no de la papa sino de la injusticia y la escisión social).

Premio del festival de cine alemán Berlinale

Como comedia varias veces involuntaria, “La teta asustada” es prodigiosa. Que un ginecólogo le diga al tío que recomendará “otro anticonceptivo” a la niña que tiene una papa en la vagina –dando por hecho que el tubérculo cumple esa función- es como para sonreír.
Que una ricachona tenga su palacete junto a un mercado del Perú profundo –realidades encarnizadamente enemigas separadas apenas por una puerta eléctrica-, ¿es una manera de ahorrar platós, agudizar las contradicciones o hacer una caricatura abreviada y en pocos metros cuadrados del Perú?
Que esa misma señora le diga a la protagonista que tome asiento cuando ésta ya está sentada, no es una distracción de vieja pituca: es la enésima tontería de un dialoguista empeñado en construir personajes oligofrénicos.
La señorita Llosa es una militante del realismo mágico, pero tiene un problema: no es García Márquez; es, más bien, la secretaria visual de Isabel Allende.
De allí, de ese almacén ingenuo de realismo mágico en versión “Coquito” salen, en desfile continuo, el barco que va a cruzar un túnel más estrecho que su diámetro y su altura, la poda con tijerita de uñas de la papa intravaginal, la venta de ataúdes con escudos futbolísticos para hinchas del más allá, el hecho de que la señorita Solier se desmaye y sea intervenida en un quirófano mientras mantiene en una mano crispada un puñado de perlas, los matrimonios masivos sin alcalde, la santa conservación inodora de un cadáver de varios días, el rostro aceradamente inmóvil y casi enyesado de la señorita Solier en su papel de víctima de la teta, la transformación repentina e inconvincente de la señora pianista luego de su concierto.
Todo folclórico y apretado, todo hecho para arrancar exclamaciones de risas, horror y condescendencia entre europeos culposos, oenegistas con mucho millaje y amantes del exotismo.


Y casi todos los personajes de la película exhiben una estupidez cacasena -¿de origen viral, hereditario, antropológico?-, como aquella novia que, teniendo un vestido con una cola de varios metros, está descontenta porque quiere más tela para más cola y que termina, como idiota mayúscula, subiendo al podio inverosímil que Claudia Llosa le ha puesto, no por los peldaños “majestuosos” de aquel armatoste de cartón sino por una escalera de albañil desde la que está a punto de caer.
“La teta asustada” no es una mala película porque retrate con saña de turista pronazi las miserias y pellejerías de la pobreza urbana de Lima ni aluda, con enorme timidez, a las fechorías que sufrieron nuestros campesinos de manos de terroristas y militares. Es mala porque cinematográficamente es un desastre.
La historia no te la crees –no porque sea irreal sino porque está mal contada-, los actores recitan muchas veces frases sin sentido, la señorita Solier canta cuando no debe –es decir, admitámoslo: casi siempre- y hay empalmes que no se explican, lentitudes que nada aportan, destellos visuales –la señorita Solier con una flor en la boca, el despegue de un artilugio impulsado por helio- que terminan por desbaratar la poca lógica interna que le quedaba a la ficción.
El Perú cambió el mundo con el aporte de la papa ancestral. Esta papa intravaginal y casi hidropónica, física y simbólicamente inmunda, no cambiará la historia del cine.
Sé a lo que me expongo con estas líneas. La verdad es que importa un ardite. Peor hubiese sido sumarme al coro extasiado y patriótico de los que creen que el honor nacional está en juego en la ceremonia del Oscar.
Ni conozco ni envidio ni siento nada por la señorita Llosa. Es más, espero que gane el Oscar y que lo disfrute. Pero eso no me impide decir lo que pienso. Tampoco le temo a sus primos fulminantes ni a sus tíos mitológicos ni a sus vínculos especiales con el agitprop ibérico.
Me alegra que haya tenido la suerte de contar con tantas anuencias internacionales y con tantos píos silencios domésticos. Pero de allí a decir que “La teta asustada” es una “gran película”, como la tetudez colectiva ha impuesto aquí y con letras de neón, hay tanta distancia como la que va de la alfombra roja del teatro Kodak a la posteridad de veras bien ganada.

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domingo, 7 de febrero de 2010

Organizaciones cuestionan película La teta asustada

03 de febrero de 2010

Organizaciones peruanas denunciaron que la película "La teta asustada", ganadora del Oso de Oro en el festival de Berlín y nominada al Óscar, distorsiona tradiciones indígenas y está sesgada por una visión de minoría blanca peruana. TeleSUR

lunes, 25 de enero de 2010

Jose Pareja, lima 475 años, muestra de ceramica escultorica, no se lo pierdan...



En lo que fuera el banco wiesse en el centro de lima, se esta construyendo un centro que conjuga el diseño clasico de ese elegante banco con oficinas modernas, pero, no dejando de lado la cultura, asi, en el primer piso, de lo que fuera el hall del banco, es donde se exibe la muestra de el gran escultor ceramista el señor Jose Pareja, en su obra se hace homenaje a la ciudad de Lima, en este su mes y sus 475 aniversario de fundacion como ciudad. Aqui un video donde trato de mostrarles un poco de las maravillas que podran ver esta hermoza muestra. La muestra termina el 24 de enero, es gratis y venden unos libros donde se detallan mas de la obra de este genial artista americano a solo tres soles, un precio simbolico.